El charro negro

Un hombre que le gustaba verse rico para presumir sus riquezas, aunque atrás de sus sombreros y trajes lujosos de charro en realidad era un simple campesino pobre que trabajaba en el campo para ganar unos cuantos centavitos. Sin embargo, su ego era tan grande que decidió hacerse rico por el método más fácil ya que, aunque quería dinero no quería destruirse las manos y era muy flojo para trabajar, convirtiéndose para el en vender su alma al demonio como la alternativa más buena para salir de su pobreza.

charro

El demonio le dio un plazo para que presumiera de sus riquezas, sin embargo, el tiempo paso y este día esperado iba llegando, y el hombre egoísta decidió que ahora no quería darle su alma al malvado y construyo grandes construcciones de cruces para repeler al demonio y de esta manera no pagar con su alma el contrato que tenía con el malvado.

Y así fue como eludió al demonio, sin embargo, el miedo no lo dejo en paz y decidió escapar de sus riquezas puesto que, aunque había escapado de pagar el contrato no podía asegurar que algún día no lo encontrara, y de esta manera un día este escapado, pero una vez fuera de su finca el demonio lo encuentra.

Cuando este lo encuentra el demonio intenta controlar al caballo, pero el caballo se resiste e intenta golpear al demonio, al notar esto el demonio decide cobrarse de otra manera, y los convierte en recaudadores de contratos, por lo que ver al charro negro no es una buena señal.