La chupa niños de huachinango.

En huachinango había dos comadronas que estaban lavando bien Agustín en los lavaderos que tenían afuera de su casa, el lavadero se encontraba en la esquina de una casa con otra y las vecinas podían echar chisme siempre que estuvieran lavando. Un día el chisme estaba tan bueno que se olvidaron de todo lo demás y siguieron lavando en el lavadero disfrutando del chisme sin importar nada más que criticar a las otras mujeres.

Mientras un extraño ser se posó en la esquina de la ventana y desde ese lugar saco una pequeña lengua que acerco poco a poco a el niño recién nacido que se encontraba tomando sol mientras dormía en la ventana. Llegando hasta el e insertando su lengua en la piel del niño mientras con su delgada lengua sorbía la sangre del recién nacido quien al sentir esto se puso a llorar.

Las comadres interrumpieron el chisme porque escucharon al niño llorar y fue ahí donde las comadres entraron a la casa y vieron la terrible escena del recién nacido siendo chupado por la bruja, la comadrita al ver esto tomo un cuchillo y le corto la lengua a bruja, la bruja al perder su lengua Salió volando en forma de guajolote y nunca más se supo de ella.